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Cómo elegir agencia digital: 9 preguntas antes de firmar
Las preguntas que separan a un proveedor que va a resolver tu problema de uno que va a entregarte un archivo. Qué pedir, qué señales de alarma existen y qué debe decir el contrato.

Respuesta corta
Pregunta quién hará el trabajo, quién será tu contacto, de quién es el código y las cuentas publicitarias, qué pasa si terminan la relación, y pide que expliquen un proyecto que salió mal. Las respuestas a esas cinco separan a un socio de un proveedor de archivos.
La mayoría de las malas contrataciones no ocurren por falta de talento del proveedor, sino porque nadie preguntó lo incómodo antes de firmar.
Las nueve preguntas
1. ¿Quién va a hacer el trabajo?
En muchas agencias, quien te presenta la propuesta no es quien ejecuta. No es malo por sí mismo, pero necesitas saberlo. Pregunta por los nombres y por su carga actual.
2. ¿Quién será mi contacto y con qué frecuencia hablamos?
Un proyecto sin ritmo acordado se convierte en silencio de tres semanas seguido de una entrega sorpresa.
3. ¿Cómo vamos a medir si esto funcionó?
Si la respuesta habla solo de entregables ("un sitio de ocho secciones"), estás comprando un archivo. Si habla de resultados que se pueden observar, estás comprando un objetivo. Ojo: un buen proveedor no te va a garantizar un número de ventas, porque no depende solo de él.
4. ¿De quién es el código, el dominio y las cuentas publicitarias?
Tuyos. Siempre. Si las cuentas de Google Ads o Meta son de la agencia, todo el aprendizaje acumulado se queda con ellos el día que te vayas. Es la cláusula que más caro sale cuando se descubre tarde.
5. ¿Qué pasa después del lanzamiento?
Quién actualiza, quién responde si algo se rompe un sábado, qué está incluido y qué se cobra aparte.
6. ¿Qué necesitan de mí y cuándo?
Los proyectos se atrasan por el contenido del cliente mucho más que por el desarrollo. Un proveedor que no te pide nada al inicio te lo va a pedir tarde.
7. ¿Me pueden enseñar un proyecto que salió mal?
La mejor pregunta de la lista. Todo el mundo tiene uno. Lo revelador no es el problema, es cómo lo cuentan y qué cambiaron después.
8. ¿Qué no van a hacer?
Un proveedor que dice que hace todo, hace algunas cosas bien y el resto por debajo. Una lista honesta de límites es una señal de criterio.
9. ¿Puedo hablar con un cliente actual?
No con una referencia elegida para brillar, sino con alguien que esté en medio de un proyecto ahora.
Señales de alarma
- Métricas sin fuente. Un porcentaje de mejora sin herramienta, sin periodo y sin línea base no significa nada.
- Garantías de posicionamiento. Nadie controla el algoritmo de Google. Quien lo promete, no lo sabe o lo sabe y miente.
- Cotizaciones sin desglose. Una cifra global impide comparar y esconde lo que no está incluido.
- Urgencia artificial. Descuentos que vencen hoy.
- Cero preguntas sobre tu negocio. Si te cotizan sin entender qué vendes y a quién, están cotizando un archivo.
Qué debe decir el contrato
Alcance con entregables concretos, número de rondas de cambios, calendario con fechas y dependencias, propiedad del código y de las cuentas, qué incluye el soporte, y cómo se termina la relación por ambas partes.
Ese último punto se ignora casi siempre y es el que importa cuando algo va mal.
Sobre nosotros mismos
ORBITAQ todavía no publica casos porque solo publicamos un proyecto cuando el cliente lo autoriza por escrito y los datos están completos. Si quieres saber si hemos trabajado algo parecido a lo tuyo, pregúntanoslo directamente en una llamada: es más útil que una galería.
En resumen
Pregunta quién ejecuta, quién es tu contacto, cómo se mide el éxito, de quién son los activos y qué pasa al terminar. Desconfía de métricas sin fuente y de garantías de posicionamiento. Y pide que te cuenten un proyecto que salió mal.
¿Quieres hacernos estas preguntas? Cuéntanos tu proyecto.
